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MIÉRCOLES 31 JULIO 2019
Rosario Robles presentó esta tarde
una demanda de amparo contra cualquier posible orden de aprehensión que pudiera
haber sido librada en su contra en las últimas horas, a solicitud de la
Fiscalía General de la República (FGR), por el caso de la Estafa Maestra.
Julio Hernández Barros, abogado de
la ex titular de la SEDATU, informó que, además del amparo, también presentarán
en las próximas horas a un juez de control del Reclusorio Sur un recurso de
revocación contra el citatorio para la audiencia de imputación, con el
propósito de que ésta sea aplazada y tengan acceso al expediente.
“Presenté un amparo y hay otro
recurso en camino, un recurso de revocación contra el auto del juez que la
manda a citar sin darle a conocer las causas del procedimiento, en fin, una
serie de recursos legales para salvaguardar sus derechos y buscar que este
juicio sea lo más objetivo y apegado a derecho que se pueda y poner lo jurídico
muy separado de lo político y de lo mediático”, dijo el litigante.
“El amparo es contra la posibilidad
de que existiera alguna orden de aprehensión, todavía no está radicado (en
algún juzgado), fue recibido en la oficialía de partes común y yo creo que en
las primeras horas de mañana nos darán a conocer el juzgado al que fue
radicado”.
Hernández Barros explicó que en
caso de que sea declarado procedente el recurso de revocación, por parte de un
juez del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Sur, la audiencia de
imputación del 8 de agosto sería aplazada y Robles tendría acceso a la carpeta de
investigación previo a la nueva fecha de la audiencia.
El defensor criticó la actuación de
la FGR, autoridad a la que señaló de actuar como la inquisición, por haber
integrado esta carpeta de investigación sin hacerla del conocimiento de su
clienta y no permitirle defenderse ante el Ministerio Público Federal.
“El principio de la adecuada
defensa tampoco se ha cumplido, lo han hecho todo a escondidas, fuera de una
transparencia que marca el Código Nacional de Procedimientos Penales, se supone
que uno debería estar enterado de todo lo que está pasando, de darte la
oportunidad de declarar en la carpeta, de mostrar tus pruebas, y después de
todo eso decidir si se judicializa o no”, dijo Hernández Barros.
“Pero, en este caso, se brincaron
todo, lo hicieron como un tribunal inquisitorio de la edad media, escondiendo
todo, haciéndolo por debajo de la mesa, como si tuvieran miedo de que en la
indagatoria probara su inocencia y se quedaran sin caso”.