Por inducir al consumidor al pago de propina, la Profeco clausuró el establecimiento Caldos Angelita ubicado en el Centro Histórico de Puebla tras una denuncia ciudadana.
Durante la inspección de la dependencia federalse colocaron dos sellos de suspensión al detectar diversas infracciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor.
Entre las principales irregularidades destaca el cobro forzoso de propinas, ya que Caldos Angelita de Puebla obligaba a los clientes al pago de propina.
La legislación mexicana establece que una gratificación es voluntaria y no puede ser cargada de forma automática en la cuenta o condicionada por los establecimientos.
Asimismo, el local situado en la 9 Norte incumplió con la obligación de informar claramente las cantidades y porciones de las bebidas que comercializaba.
Además de las medidas impuestas por la Profeco, la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DPRIS) también colocó sellos de suspensión en el inmueble tras constatar el incumplimiento de la normativa sanitaria aplicable.
El despliegue encabezado por la Profeco en Caldos Angelita también estuvo encabezado por la Guardia Nacional y la Policía Estatal de Puebla.
Con estas acciones, las dependencias reafirmaron su compromiso con la defensa de los derechos de las personas consumidoras. Exhortando a los prestadores de servicios a cumplir con la normatividad vigente.
Caldos Angelita en Puebla enfrenta a la clausura tras denuncia por agravios a adulto con discapacidad
La intervención institucional que frenó las operaciones del histórico establecimiento Caldos Angelita no surgió de una revisión de rutina, sino de la presión digital.
La medida de suspensión aplicada por la Profeco llegó tras la viralización de un video en redes sociales que expuso presuntos actos de discriminación y agresiones verbales.
De acuerdo con el testimonio difundido por una comensal, el conflicto escaló cuando la familia intentó aclarar un cobro en la cuenta final que superaba los montos establecidos.
Lejos de resolver la inconformidad, el personal del local del Centro Histórico incurrió en presuntas ofensas y descalificaciones en contra del padre de la denunciante. Un adulto mayor que vive con discapacidad visual y portaba un gafete de identificación.
La difusión masiva de la grabación movilizó a los usuarios de internet y sirvió como detonante para que las autoridades tomaran cartas en el asunto.










